Por Kim-Jenna Jurriaans
NACIONES UNIDAS, jul (IPS) - La Organización de las Naciones Unidas (ONU) contrata cada vez más firmas privadas de seguridad y militares para sus operaciones en el mundo, lo cual despierta dudas sobre su responsabilidad, así como temores que se produzcan violaciones a los derechos humanos.
Solo entre 2009 y 2010, la ONU incrementó 73 por ciento la contratación de servicios privados de seguridad, pasando de 44 millones a 76 millones de dólares, según un informe del independiente Global Policy Forum (GPF).
Entre otros servicios, estas empresas proveen a la ONU de guardias armados, seguridad para convoyes, evaluación de riesgos y entrenamiento.
En misiones específicas en el terreno aumentan las contrataciones, señaló la autora del informe, Lou Pingeot, coordinadora de programas del GPF.
"Cuando se analiza de 2006 a 2011, la participación de compañías privadas de seguridad y militares en misiones en el terreno se incrementó 250 por ciento", dijo Pingeot a IPS.
El informe, titulado "Asociación peligrosa" y presentado en Nueva York el martes 10, se basa en una extensa investigación de Pingeot sobre los planes anuales de adquisiciones de las agencias de la ONU, así como en entrevistas oficiales y extraoficiales con funcionarios del foro mundial.
El estudio constata un aumento de la contratación privada por parte de la ONU desde los años 90, comenzando con las misiones de mantenimiento de paz en los Balcanes, en Sierra Leona y en Somalia.
La preocupación del foro mundial por salvaguardar sus instalaciones se incrementó luego de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, y del ataque contra la Misión de Asistencia en Iraq en 2004. Al año siguiente fue creado el Departamento de Seguridad y Protección de la ONU.
Entre otros servicios, estas empresas proveen a la ONU de guardias armados, seguridad para convoyes, evaluación de riesgos y entrenamiento.
En misiones específicas en el terreno aumentan las contrataciones, señaló la autora del informe, Lou Pingeot, coordinadora de programas del GPF.
"Cuando se analiza de 2006 a 2011, la participación de compañías privadas de seguridad y militares en misiones en el terreno se incrementó 250 por ciento", dijo Pingeot a IPS.
El informe, titulado "Asociación peligrosa" y presentado en Nueva York el martes 10, se basa en una extensa investigación de Pingeot sobre los planes anuales de adquisiciones de las agencias de la ONU, así como en entrevistas oficiales y extraoficiales con funcionarios del foro mundial.
El estudio constata un aumento de la contratación privada por parte de la ONU desde los años 90, comenzando con las misiones de mantenimiento de paz en los Balcanes, en Sierra Leona y en Somalia.
La preocupación del foro mundial por salvaguardar sus instalaciones se incrementó luego de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, y del ataque contra la Misión de Asistencia en Iraq en 2004. Al año siguiente fue creado el Departamento de Seguridad y Protección de la ONU.





